"No describimos el mundo que vemos; vemos el mundo que describimos;
El lenguaje tiene el poder de alterar la percepción. Pensamos en palabras, y esas palabras tienen el poder de limitarnos o de liberarnos.
De igual manera, las historias que contamos sobre nuestra vida se convierten en nuestra vida. Podemos contar historias felices o historias de horror.
La opción es nuestra".
Y luego pienso:
Por qué cada vez que hablamos me cuenta cosas negativas y tristes por qué?
por qué no puede contarme una historia alegre, por qué todo lo ve de una forma negativa por qué?... Por qué no se da cuenta que al contar esas historias afecta su mundo interior que es el que determina su felicidad o infelicidad. ¿Por qué?
A usted qué historias le gustan más las felices o las de horror?
¡Dale una buena cara al mundo día a día!




